
Que los aficcionados del Inter recuerden como recuerdan a Mourinho no es mera casualidad. No sólo el portugués dió éxitos que no se vivían desde hace muchos años en la disciplina interista al equipo italiano, si no que además desde su marcha el banquillo del Inter se ha convertido en un banquillo sin dueño. Cuatro técnicos desde su marcha y el equipo no responde ni en juego ni en resultados. Con la llegada de Benítez algunos pensábamos que el relevo de Mou estaba en buenas manos, pero fue una decepción, sobretodo para aquellos que confiabamos en él. Actualmente Ranieri sobretodo en el Calcio no está llevando al equipo a dónde debe estar un club de élite como es el Inter. Sobre este aspecto hay que añadir que en mi opinión no sólo es culpa de Ranieri si no que también lo es por supuesto de los jugadores. Tal es la mella que ha dejado Jose Mourinho en la aficción del Inter que se corea su nombre en muchos de los partidos que juega el Inter como local. San Siro no es el único escenario dónde corea su nombre, y tal es la admiración hacia Mourinho que lo visto ayer en el Vicente Calderón sí que pudo llegar a sorprender a propios y a extraños. Los aficcionados de la Lazio desplazados hasta Madrid coreaban su nombre. Tampoco sorprende tanto como parece al tratarse del Vicente Calderón, estadio de uno de los rivales por tradición del Atlético de Madrid. En unos días en los que se ha hablado tanto de la posible marcha en verano de Mourinho del Real Madrid ya quisiera cualquier aficcionado del Inter el sueño de su regreso a un banquillo que no encuentra a un técnico de la altura de una institución como el Inter de Milán.
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