
--¿Se ha encontrado al equipo peor de lo que esperaba?
--Muy mal anímicamente, con muchas dudas, pero la situación es la que es y la que ha empujado a que jugadores que pueden dar un ocho diesen un cinco y así sucesivamente. Creo que la plantilla es mucho mejor de lo que ellos demuestran, pero aquí no hay una varita mágica que haga cambiar eso. Simplemente hay que tratar de subir la autoestima e ir creciendo paulatinamente. Vamos a intentar que crezca su autoestima y que con ello lleguen los buenos resultados y podamos soñar con salvarnos, pero lo que ocurre es que vamos contrarreloj.
--Su aterrizaje iba a ser difícil, ¿pero quizás ha sido más convulso de lo que esperaba?
--Ha habido cosas que no esperaba. Ya he hablado de los consejeros que se fueron. Ellos se han puesto en contacto conmigo y han estado muy cariñosos. Entiendo que cuando unas personas toman una decisión lo hacen porque tienen fundamentos y que cada uno es dueño de su vida, pero que a los dos días de mi llegada me encontrase con eso fue un mazazo para mí.
--¿No le frustró un poco que ante el Racing no se reflejara en el campo que había llegado aire nuevo para el banquillo?
--Me frustró un poco. Hay situaciones en las que quieres pero no puedes, porque estás bloqueado. El equipo está falto de autoestima y en Santander quisieron, porque los había visto entrenarse y no los vi tan mal, pero no mostraron en el campo todo lo que se entrenaron. El día del Getafe me gustaron mucho los primeros sesenta minutos, porque además nos enfrentamos a un buen rival. El equipo fue valiente. Lo que sucede es que nos faltó fuelle, que es otro hándicap. Tenemos que ir a toda máquina, pero parece que no estamos a los máximos niveles para encarar los noventa minutos a ese nivel.
--En la previa del partido contra el Getafe se le vio tocado. ¿En esa semana pensó en irse?
--De lo que me di cuenta desgraciadamente es de por qué un gran equipo como el Real Zaragoza está donde está. Y también me di cuenta de que yo creo, y respeto a todo el mundo, que decirle no a un equipo como el Zaragoza es cerrarte puertas, no solo aquí sino en equipos grandes que se pueden ver en un momento dado en esta misma situación. Yo lo que vi entonces es que la situación era peor de lo que creía porque estábamos empezando a hacer los cimientos y a las primeras de cambio nos dejan sin cemento. Y, aunque soy un luchador, tuve un bajonazo. Sin embargo, al día siguiente, viendo que los jugadores esperaban recibir ánimos míos me puse otra vez la coraza y tiré para delante.
--¿Usted va a ser de los que arrojen la toalla o estará hasta el final se hunda o no el barco?
--He firmado hasta el 30 de junio, aunque podía haberlo hecho por más tiempo, pero no quiero engañar a nadie. En primer lugar, no me hace falta, y en segundo, siempre he tenido ofertas. Por dinero no he venido, por prestigo sí, pero no por cómo está ahora el club sino por lo que para mí es el Real Zaragoza, y quiero terminar el 30 de junio. Luego ya veré, pero también quiero matizar que si yo perjudicase al Zaragoza, ya fuese por mi contrato o porque, aunque Dios no lo quiera, estuviera todo perdido y hay que empezar a preparar un equipo para Segunda División, daría el primer paso para salir. Estoy aquí para ayudar. Sé la situación económica del club y sus problemas, pero estoy a muerte con el Zaragoza.
--¿Entonces solo daría el paso de irse si viera que estaba perjudicando al Real Zaragoza?
--Efectivamente. Si me dijeran que mi ficha no es asumible o que se iban a empezar a poner solo jugadores del filial, porque está perdido todo, yo me iría. No soy más digno que nadie, pero la dignidad para mí es muy importante. Entonces preferiría salir, pero eso no pasa por mi cabeza.
--¿De alguna forma se encuentra ante su reto hasta ahora más importante como entrenador?
--Es mi reto más importante, sin duda, porque es cuando más victorias voy a necesitar para conseguir el objetivo. Yo tenía una exigencia muy grande en el Sevilla y nunca me conformé con ser tercero pese a estar el Real Madrid o el Barcelona y eso es lo quiero inculcar en el Zaragoza. Somos los últimos por méritos propios, pero vamos a intentar ser penúltimos y así sucesivamente para intentar sacar al equipo de abajo.
--Dice que a un club como el Zaragoza no se le debe decir que no, pero si luego se desciende tampoco será bueno para su currículum.
--Descender con un equipo no es bueno para nadie, pero la gente verá mi trabajo, lo que estoy intentado y lo que he arriesgado.
--Hasta ahora han venido Aranda y Dujmovic y se ha dado de alta a Obradovic. ¿Cuántos jugadores deben llegar más?
--Creo que hay que reforzar la parte de atrás, pero más que por calidad, que debemos intentar superar, por número de efectivos.
--¿Deberían llegar entonces un central y un lateral derecho, tras ser retirada la ficha de Juárez?
--Si se trae un lateral derecho y un central como mínimo sería perfecto. Pero no estaría mal que viniesen dos centrales y un lateral derecho, pero eso es difícil. Laterales derechos hay pocos y están muy demandados. Tenemos a Lanzaro y si alguno de los que venga puede jugar en ese puesto nos adaptaríamos.
--Cala, por ejemplo, también puede jugar de lateral.
--Él puede adaptarse al lateral derecho. Es un jugador muy parecido a Lanzaro. A Cala lo conozco y me gusta, pero tiene contrato en vigor y si hay que pagar, no vendrá, porque no lo van a permitir los administradores.
--¿Y David Navarro?
--Es un jugador del que también se está hablando mucho. Lo único que digo es que firmen a los mejores, pero a los mejores que vengan a competir. Por ejemplo, Dujmovic quiere ir a la Eurocopa y por eso tiene hambre. Puede estar en proceso de pretemporada, pero al menos quiere.
--¿Jugará ya Dujmovic ante el Levante?
--Le falta ritmo, pero también estamos un poco cojos en esa posición. Pinter no hizo un mal partido ante el Getafe y, si jugamos con el mismo sistema, necesitamos un jugador de esas características. Yo siempre he jugado en el pivote defensivo con un jugador tipo Fazio o Mateos, que lo hizo en el AEK, porque tienen criterio con el balón, dan fortaleza y hacen que los juegan por delante lo hagan con más libertad.
--¿Puede haber alguna salida más teniendo en cuenta que Juárez se ha quedado sin ficha?
--No lo sé. Pero sobre Juárez, al que conocía de antes y competía bien, aunque aquí no ha jugado bien, me gustaría decir que me ha sorprendido el bajo nivel que ha dado en el Zaragoza. Sé que es un jugador al que no quiere la afición, pero es una persona excelente y un gran profesional. Nadie se puede imaginar lo que me está ayudando en los entrenamientos como sparring, porque otro jugador en su situación no actuaría igual. Sería justo que si no ha encajado en Zaragoza pudiera jugar en otro sitio.
--Pero usted ha preferido cambiarlo por Obradovic..
--Obradovic me encanta y también es muy profesional. Le falta ritmo. Es un lateral muy bueno. Si al final nos salvamos y sigo, se quedaría fijo.
--¿Barrera también podría salir?
--Barrera le da al equipo algo. Tiene profundidad y descaro. Anteriormente lo llegaron a poner de lateral derecho y lo he probado en los entrenamientos. Debe mejorar defensivamente, pero no lo hace del todo mal. Ahora no contemplo su salida salvo que viniera un jugador que le diese mucho al Zaragoza y que fuera extracomunitario.
--¿Y con Meira qué va a pasar?
--Al principio escuché que se quitaba, pero yo vi un chaval que sufría por no entrenarse bien. Tras venirse abajo después de enfadarme una vez con él en un entrenamiento me dijo que él quería seguir jugando al fútbol y que se cuidaba mucho, pero que no le respondían los isquiotibiales. Le ha dado libertad para que haga lo que quiera, pero que cuando venga lo haga al cien por cien y que sume. En eso estamos.
--¿Y si decidiera irse?
--Si dice que se va, lo mismo que Ponzio, tiene la puerta abierta, pero él y el mejor jugador según la afición ahora mismo que es Roberto. Si algún jugador no está por la labor de ayudar al Zaragoza puede irse.
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