lunes, 23 de enero de 2012

Jiménez-Aguirre, un cambio tardío

Ahora se aprecia con total nitidez.Agapito Iglesias no solo se presentó ayer a deshora en el palco del Ciudad de Valencia sino que, entre sus incontables errores, ha cometido uno esta temporada de especial alcance: despidió a destiempo, tarde, tardísimo, aJavier Aguirre. El simpáticomexicano era un estorbo para el Real Zaragoza mucho antes del descalabro contra el Alcorcón en la Copa. Lo veían en el club, lo veían los jugadores, lo veía el aficionado más ciego, lo veía cualquiera. Cualquiera menos Agapito y alguno de sus cercanos que, contra la buena práctica y lo que verdaderamente necesitaba el equipo, mantuvieron a su compadre en el banquillo hasta que no les dejaron más remedio.

Ahora que está aquí Manolo Jiménez y el Real Zaragoza ha comenzado a experimentar una leve, pequeña, pero visible mejoría, resulta que tan solo quedan 19 partidos por jugar, Madrid y Barça incluidos; que el equipo ha terminado la primera vuelta con doce puntos a pesar de los dos últimos empates, lejísimos de la zona de salvación; y que el tiempo se agota irremediablemente.

Jiménez ha mejorado al Zaragoza. Lo ha ordenado defensivamente y le ha dotado de espíritu competitivo e intención. Nadie hace milagros y el sevillano, tampoco. Al equipo le sigue faltando fútbol, creatividad, llegada, clarividencia y gol. Parece que cuando lo encuentre, si realmente lo hace, será ya demasiado tarde.

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