
La décima etapa tenía tres puertos, pero sólo uno importante de primera categoría. Comenzaba con una escapada a la que ya estamos acostumbrados, formada por seis corredores que alcanzaron ventajas de más de nueve minutos: Aerts (Omega), Kiryenka (Caisse), Devenys (Quick Step), Paulinho (RadioShack), Bouet (AG2R) y Rolland (Bouygues).
Los escapados seguían aumentando las diferencias y tenían claro que se jugarían la etapa entre ellos. Por detrás en el pelotón una gran calma reinaba, con un ritmo muy lento que favorecía a los fugados a alcanzar cifras de 12 y 13 minutos. Serían Paulinho y Kiryenka los que se jugarían la etapa al sprint, con ventaja para el primero que se estrenaba en el presente Tour de Francia, en un gran final muy ajustado.
El pelotón entraría a más de 14 minutos, con la principal novedad del regreso del maillot de lunares a Pineau, y al maillot amarillo de Schleck que lo mantendrá una etapa más al menos.
Los escapados seguían aumentando las diferencias y tenían claro que se jugarían la etapa entre ellos. Por detrás en el pelotón una gran calma reinaba, con un ritmo muy lento que favorecía a los fugados a alcanzar cifras de 12 y 13 minutos. Serían Paulinho y Kiryenka los que se jugarían la etapa al sprint, con ventaja para el primero que se estrenaba en el presente Tour de Francia, en un gran final muy ajustado.
El pelotón entraría a más de 14 minutos, con la principal novedad del regreso del maillot de lunares a Pineau, y al maillot amarillo de Schleck que lo mantendrá una etapa más al menos.

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