
El capitán general de los bocazas Diego Armando Maradona se despide del Mundial haciendo el ridículo. Se clasificó de milagro y volvió a creerse divino. Porque no hay otra forma de entender esa defensa, ese portero, varias presencias (Maxi, Heinze, etc.) y ausencias (Cambiasso, Zanetti, Gago, etc.).
También se han despedido grandes jugadores del Mundial sin haber marcado un gol como Rooney y Messi, sin pena ni gloria (Cristiano Ronaldo) o precipitando su recuperación (Drogba). Di María no da la talla para estar en esta lista de ilustres fracasos.
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