martes, 12 de julio de 2011
Sara Carbonero y la suplencia que nunca llegó
Se cumple un año de la que quizás fue la mayor alegría deportiva de nuestras vidas. El día en el que Andrés Iniesta batió de un derechazo al cancerbero holandés Stekelenburg que había salvado en varias ocasiones anteriormente al equipo tulipán. El mundo entero se preparaba para unos penaltis que iban a decidir el nuevo campeón del mundo pero en el minuto 116 España lograba el gol que le daría su primer mundial. Al margen del gol de Iniesta si alguién fue el salvador de aquella final no fue otro que Iker Casillas. A toda España se nos paró el corazón en el momento en el que Sneijder metió un balón perfecto a los pies de Robben que encaró mano a mano a Casillas, que una vez más volvió a ser santo. Con el de Móstoles batido ya en el suelo nuestro capitán sacó un pié que valió el título. El guardamenta no sólo fue el salvador en la final, si no que lo fue también frente a Paraguay en cuartos (deteniendo el penalti a Cardozo). Su gran actuación hizo callar a todos aquellos que desde antes que comenzara el mundial querían verle en el banquillo en decrimento de Víctor Valdés (un fantástico portero, por cierto), y generaron un debate absurdo. Pero para algunos no fue suficiente esto si no que además hicieron la vida imposible a la enviada especial de Telecinco al mundial que no era otra que Sara Carbonero, que era por aquel entonces y sigue siendo la novia del portero español. Numerosos medios de comunicación nacionales e internacionales acusaban a la periodista de ser una distracción constante para el capitán de la roja. A pesar de todo esto y tras un durísimo mes finalmente Íker Casillas levantó la copa que tanto llevabamos esperando ganar y pudo soltar todo el sufrimiento acumulado a lo largo del torneo dedicándole el título a las personas que siempre lo han apoyado.
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